Normativa
Se avecinan grandes retos. A partir de 2027, la horticultura de invernadero tendrá que hacer circular todas las aguas de proceso. El objetivo de esta normativa europea, aplicada en los Países Bajos en el Decreto de Actividades, es que los horticultores dejen de verter aguas residuales. La normativa estipula que debe eliminarse del agua el 95% de los productos fitosanitarios. El agua debe tratarse en una planta depuradora autorizada por el Comité de Evaluación Técnica de la Horticultura de Invernadero (BZG). Las empresas deben demostrar, según un protocolo de medición, que alcanzan esta eficacia mínima de depuración exigida.