El desafío
Según la Oficina Federal de Estadística alemana, en 2011 se compostaron o fermentaron en plantas de biogás unos 14 millones de toneladas de residuos biogénicos en Alemania, que luego se reutilizaron en la tierra. Según el Reglamento de biorresiduos, es obligatorio documentar las mediciones de temperatura de todos los lotes de compostaje. Este registro es necesario debido al papel clave de la temperatura, que mata de forma fiable los microorganismos peligrosos del material. Estos datos deben estar disponibles en todo momento para el organismo gubernamental de verificación correspondiente. Durante el procesamiento higiénico, la curva de temperatura debe registrarse mediante la medición directa continua y no invasiva de la temperatura en el material a procesar y el registro automático de los valores de temperatura. El control de la temperatura suele ser realizado manualmente por los operarios de la planta de compostaje, lo que supone un gasto de personal muy elevado.