El desafío
El reactor de obleas consta de 2 discos de grafito que se calientan a la temperatura de proceso adecuada. Estos discos deben presentar unas características específicas para conseguir unos resultados óptimos. Durante este proceso, se utiliza un gas que hace que el disco de oblea flote entre los dos discos sin tocarlos. Para alcanzar la temperatura necesaria de 1.200 grados Celsius, se utilizan elementos calefactores especiales Kanthal®.
El objetivo era utilizar métodos innovadores de transferencia de calor que permitieran que la oblea se calentara muy rápidamente y se enfriara también muy rápidamente. Ambas caras de la oblea tienen una apertura uniforme de 0,15 milímetros, lo que garantiza una conductividad térmica extremadamente eficaz. La oblea se calienta hasta la temperatura de los discos de grafito en cuestión de segundos. Se controlan mediante un sistema especial de control de la calefacción.