Misión
CELEC EP, la compañía eléctrica de Ecuador, explota varias centrales hidroeléctricas en el río Mazar con una capacidad total de 20,8 MW. De esta cantidad, 6,2 MW se generan en la central de Alazán. El agua necesaria para ello se conduce desde el río hasta la central a través de un canal. Sin embargo, como el río nace a unos 3.850 m de altitud en los Andes y fluye principalmente por terreno montañoso, el uso del agua está sujeto a importantes problemas climáticos.
El agua se vuelve muy turbia con sedimentos, especialmente después de las tormentas, lo que puede provocar fallos técnicos y un mayor desgaste de las turbinas de la central. Una medición robusta con un sensor digital de turbidez en el canal de entrada de la central hidroeléctrica y la instalación de un transmisor resistente a la intemperie en la orilla del canal deberían poner remedio y permitir la adopción de contramedidas tempranas. Además, deberían optimizarse los intervalos de limpieza del desarenador.